Durante años, el mar golpeó sobre los acantilados de Punta Ballena y fue horadando la piedra hasta convertir esos interminables muros de roca en verdaderas cavernas. Y entre ellas, como si hubiera intentado ser el secreto de la naturaleza mejor guardado, se esconde la playa de Las Grutas. Con sus gruesas arenas y su fuerte pendiente, es una de las más concurridas. Desde allí, se observan los rocosos acantilados de la Sierra de la Ballena y la sorprendente magnitud de la Bahía de Maldonado cerrada en el extremo este por el perfil de la península de Punta del Este y la presencia central de la Isla Gorriti.
Hasta hace un tiempo, Las Grutas eran aprovechadas para instalar paradores y boliches. De entre todas las grutas, la más conocida es precisamente una que se destinó a una disco y que tiene unos 6 m de alto por 5 de ancho. Es sumamente espaciosa y en su interior está repleta de pasadizos menores que, en su momento, sirvieron para colocar mesas y sillas. Hacia la derecha de ésta, enfrentada a un murallón hay otra usada históricamente por los pescadores de la zona que en más de una oportunidad hacían noche en ellas.
A pesar de que durante mucho tiempo el lugar fue ganando el aspecto de un centro de diversiones, al finalizar los ’90, las autoridades gubernamentales tomaron la iniciativa de devolverle a Las Grutas su estado natural. Y aún hoy lo siguen haciendo.
Ver también historia de las grutas:
A natureza ao amparo das rochas
Durante anos, o mar bateu sobre os escarpados de Punta Ballena e foi perfurando a pedra até converter esses intermináveis muros de rocha em verdadeiras cavernas. E entre elas, como si tivesse intentado ser o segredo da natureza melhor guardado, se esconde a praia de Las Grutas. Com suas grossas areias e sua forte inclinação, é uma das mais concorridas. Ali se observa os rochosos escarpados da Sierra de la Ballena e a surpreendente magnitude da Bahia de Maldonado fechada no extremo leste pelo perfil da península de Punta del Este e a presença central da Ilha Gorriti.
Há pouco tempo Las Grutas eram aproveitadas para instalar paradores e danceterias. Entre todas as grotas, a mais conhecida é precisamente uma que foi destinada a uma disco e que tem uns seis m de alto por cinco de comprimento. É sumamente espaçosa e em seu interior está repleta de passadiços menores que, em seu momento, serviram para colocar mesas e cadeiras.
À direita desta, enfrentada a um muralha há outra usada historicamente pelos pescadores do local que em mais de uma oportunidade faziam noite nelas. A pesar de que durante muito tempo o lugar foi ganhando o aspecto de um centro de diversões, ao finalizar os ’90, as autoridades do governo tomaram a iniciativa de lhe devolver a “Las Grutas” seu estado natural. E ainda hoje o continuam fazendo.
Nature protected by the rocks
For years the sea has battered at the Punta Ballena cliffs and has worn away the rock turning those endless walls of stone into deep caverns. Tucked away among them, as if trying to be nature’s best kept secret, is the Las Grutas (Grottos) beach.
With its coarse sand and steep slope it’s one of the most popular. You can see from there the rocky cliffs of the Sierra de la Ballena Hills and the breath-taking size of Maldonado Bay closed off at its eastern end by the outline of Punta del Este peninsula and the presence in the middle ground of Gorriti Isle.
Until a few years ago the Las Grutas caverns were used to set up beach bars. Among all the grottos, the best known was made into a disco, six metres tall by five wide. It’s really spacious and its interior is full of narrow passageways that were used, in their day, to set up chairs and tables. To the right of this cave, opposite a blank stone wall, there’s another cave which was historically used by local fishermen on more than one opportunity to spend the night.
Although for a long time the place took on the appearance of a fun hangout, at the end of the 90s the authorities took the initiative to return Las Grutas to its natural state. And they are still doing so.